Morelia, Michoacán

A 50 años de su iniciación, la Procesión del Silencio en Morelia es uno de los eventos más solemnes y tradicionales para los fieles católicos, y uno de los atractivos más impactantes para paseantes, turistas y visitantes.

La que comenzara como un breve recorrido en torno del templo de Las Capuchinas ahora es la segunda Procesión del Silencio más importante en México, solo antecedida por la Procesión del Silencio en San Luis Potosí.

En 1976, el entonces rector del templo de Las Capuchinas, Joaquín Altamirano Rodríguez, a su regreso del viejo continente, inició la Procesión del Silencio como un recorrido en el barrio de Las Capuchinas, encabezado por las imágenes de Nuestra Señora de la Soledad y el Cristo del Santo Entierro.

Esta práctica deriva de las marchas de las cofradías de penitentes que se vieron en España, durante la Edad Media, y que llegaron a la Nueva España, a través de órdenes religiosas, como los franciscanos.

En particular, se inspira en las procesiones religiosas que Joaquín Altamirano conoció en Sevilla, como una muestra de la devoción de los fieles, que acompañan a la Virgen María en su dolor y luto por la muerte de su hijo, Jesús, en la cruz.

La Procesión del Silencio amplió su recorrido en 1991, cuando salió del barrio de Las Capuchinas para llegar a la avenida Madero, la antigua calle real.

A 50 años de la iniciación de la Procesión del Silencio en Morelia, el recorrido se estableció con punto de arranque en las inmediaciones del templo de Lourdes y la calzada de San Diego.

Las cofradías se reúnen para portar las imágenes religiosas, que acompañan a las figuras centrales, Nuestra Señora de la Soledad y el Cristo del Santo Entierro.

En medio de la oscuridad, apenas rota por la luz de velas, con solo el batir de tambores como fondo, los contingentes avanzan sobre la avenida Madero, solo deteniéndose para entonar saetas, dedicadas a la Virgen María y destinadas a consolarla.

La procesión hace un alto en la Catedral, donde el arzobispo de Morelia ofrece el pésame a Nuestra Señora de la Soledad.

El paso de las cofradías sigue sobre la calle Abasolo, en dirección al templo de Las Capuchinas, dónde habrá de concluir el recorrido.